Sin categoría

Fin de quincena

Despierto y descubro que he vivio una tragedia llena de dolor y traumas. Y corro hacia el bosque y la gente corre conmigo pero cuando trato de pedir ayuda mi voz no sale.

Corro a traves de un bosque desconocido, ezacatado como un patio de casa, arboles firmes y delgados, nada comparable a los dos bosques que viven en mi tierra.

Me duele, poco a poco voy dejando sangre en el camino. Poco a poco me voy quedando solo..

Mi garganta me arde, se desvanece en un dolor que sube pir mi cuello y llega a mi cabeza, me abraza y me consume.

El dolor me inunda hasta el llanto. El dolor me inmoviliza y rompe mi cabeza, mis lágrimas caian a mi alrededor. La gente sigue pasando a mi alrededor, pero nadie me mira, sus ojos vacíos no me ven.

Lloro, pero nadie me ve. Grito, pero nadie me escucha. Corro y todos me dejan detrás…

Aún hoy, me encierro en mi cuarto y lloro… Sólo la casa cruje para consolarme, porque ya no lloro, ya no grito, no llamo a nadie… Nadie me oye ni me ve…

Solo a inicio de quincena existo.

Sin categoría

Tus sueños

Tuve muchos proyectos

Tuve una promesa en mi vientre

Tuve mariposas en mis ojos

Eso fue pasado, hoy no tengo nada.

Hoy la arena cae de mi rostro

Mis rodillas aguantan tu peso

Mis pies se ataron a tu cimiente

Mis manos son troncos secos

Ayer fue y ya no será

Y yo quiero irme

Pero me ata el miedo

¿Será que a ti también te ató antes?

¿Antes de suspender esos sueños en el tronco seco de mis manos?

Sin categoría

Entre aguas

Aquí todos estamos enfermos, de alguna forma u otra.

Mi cuerpo enfermo hoy, mañana será tu mente enferma. Mi mente enferma de hoy mañana sera tu camino hacia la muerte.

Todo inicia con el silencio, con la falta de atención.

Toda enfermedad inicia con la ignorancia. Tu ignorancia y la mia de tí.

Así que ¿cuándo dejarás de correr esa carrera hacia tu muerte? ¿cuándo escucharás eso que susurra a tu corazón? Exprime tu silencio.

Cierra tus ojos al dolor. Levanta ese cuerpo inerte y límpialo. Ese ojo amoratado, ábrelo.

Que yo no puedo abrir mi propio espíritu, mi propia alma. A algo más profundo, que a una fosa sin fin, en algún punto del desierto abisal.

Sin categoría

Nada

Todos llegaremos a ser un cadaver…

Y luego el cadáver llegará a ser nada.

Nada llegará a ser olvidado.

Y nada de lo que hagamos será recordado nunca más.

Ni aún los grandes emperadores viven en la imagen que se ha creado alrededor de ellos.

Suyas no son todas las hazañas, ni su muerte por amor u orgullo, ni sus venganzas. Suyas no son más que un supuesto nombre y una supuesta nacionalidad.

Como nuestros tampoco son nuestras sandalias, ni nuestros ojos.

Seremos polvo que alguien aspirará, pero no sabrá que formamos parte de su cuerpo, en nuestra pelvis, en nuestros ojos…

Seremos un granito de arena, sin nombre, perdidos en la extensión de un abrazo infinito.

Sin categoría

Devuélveme mi historia

Que soy minga, soy mandinga.

Aquí no hay más que una sombra

que pasa a tu lado y no reconoces del fondo.

Soy lo que soy, pero importarte no parece

sólo me ves cuando crees

que soy un pez,

que soy un alga,

que no estoy a tu altura,

pues para tí soy la hierba dura

bajo tu cimiente y tu cordura.

O sea, no lo lleves a menos,

soy fundamental y a ella rezo

porque siempre te falte algo,

porque siempre te falte esto.

Pero no creas que es sólo eso,

es mucho más mi envergadura,

mi historia es real y a ella apelo,

cuando ocultas mis raíces,

y las tiñes con tus vellos.

Soy mandinga,

con orgullo mi kufi muestro

mis ojos y mi piel,

y no me interesa al final,

si hombre tú me crees.

Sin categoría

Respétate

Lo sientes flácido

arena

deslizándose entre tus piernas…

¿Sabes qué?

Respétate

y toma un trago…

El brillo, que surja entre las aguas

de sus caminos, cálidas y rojas.

Y vete,

cambia tu faz

esconde tu rostro a la luz

hasta que seas otra.

Y puedas salir

al calor de la noche.

Pero asegúrate de no pisar

otro lugar común.

Ya no eres tú

y él,

ya hace mucho no es él.